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¿No les ha pasado que de repente andan navegando a lo menso en internet y se encuentran con algo que raya en lo ridículo? No se hagan, todos hemos tenido algún momento en que agarramos el mouse y nos ponemos a picotear páginas que parecen curiosas. En uno de esos trances en que la inmortalidad del cangrejo se vuelve algo importante, me topé con el sitio “wikiHow”(ahora todo comienza con “wiki”; si hago un blog lo voy a llamar “wiki-tiki-makalaka-bum-bum”) que reza que es el “manual que tú puedes escribir o editar”; es decir, escribir lo que quieras, pero siguiendo los pasos que se te indican; muy útil en algunos casos, pero hay otros que están muy simpáticos, desde el tradicional “cómo vestirse para una entrevista laboral” hasta “cómo ser un macho alfa”. Entre estos y otros me puse a revisar varios, pero las palmas simpáticas se las lleva “Cómo abrazar a una chica”. Primero pensé “¿pus qué no es rodeándola con los brazos? A ver, capaz que no sé abrazar”. Parte de la introducción dice así: “Abrazar a una chica puede ser una experiencia embarazosa para un muchacho. Quizá piensas que tus abrazos anteriores no funcionaron o quizá no tienes idea de lo que debería pasar en un abrazo. Bien ¡tus preocupaciones se acabaron!” Ok, tal vez yo ya no sea un muchacho, pero voy a seguir los pasos para aprender a abrazar a una chica tal y como dicen que se debe hacer: “Paso 1. Asegúrate de que estás en un ambiente favorable. Los abrazos no son tan efectivos en áreas llenas de gente, o lugares donde otras personas pueden estar mirándote con curiosidad. Es incómodo que tu mejor amigo venga y comience a hablarte mientras estás abrazando a otra persona. Intenta en una calle tranquila o en un parque, o ve a un rincón de la habitación, si no estás al aire libre”. Notas de mi cuaderno: Ta güeno, yo creía que el abrazo era algo espontáneo, pero este paso me dice que lo haga en lo oscurito; si no, el acurruco pierde la magia; si se me elevan las hormonas y la quiero abrazar y estoy en una plaza comercial, me aguanto y me la llevo corriendo al rincón del estacionamiento; no le digo nada, nomás la atenazo; ok, listo; el que sigue. “Paso 2. Aproxímate con precaución, pero con seguridad. Esto puede sonar imposible, pero puede ser practicado en otras situaciones. Tienes que estar seguro de que la chica está preparada para el abrazo; probablemente ella no lo aprecie si apenas la conoces”. Notas de mi cuaderno: Ok, antes de abrazarla le pregunto si está lista pa’que la abrace, ¡ah! importante, debo conocerla; órale, vamos al tres. “Paso 3. Mírala directamente a los ojos por unos segundos. Es preferible sonreír y decir algo como ‘¿Cómo estuvo tu día?’, o alguna otra pequeña conversación sin importancia que no requiera de una respuesta larga. La respuesta puede ser ventajosa, pues un mal día podría justificar un abrazo”. Notas de mi cuaderno: Sale, dile cualquier babosada mientras pones ojitos de huevo cocido; al fin que lo que digas o diga no importa, el chiste es que salga la oportunidad de “ay, pobrecita”, venga el abrazo. A’i la llevo. “Paso 4. Inclínate hacia adelante y extiende tus brazos. La chica debe reaccionar a esto; si no lo hace, retrocede momentáneamente, sólo por una fracción de segundo, para asegurarte de que ella quiere el abrazo. Si te da la impresión de que no es así, acomoda tus brazos extendidos para darle una palmada en el hombro o en la espalda. Sin embargo, probablemente la chica también, extenderá sus brazos hacia ti. Da un paso adelante para tener sus pies muy cerca de los tuyos, y así no tendrás que inclinarte demasiado”. Notas de mi cuaderno: O sea, como que hago el avioncito y me le acerco como para clavar las banderillas, pero si me hace una “Verónica”, después del “ole” le digo: “¿Ya viste hasta dónde puedo abrir mis brazos?”. “Paso 5. Abrázala colocando tus manos alrededor de su espalda, quizás cerca de su cintura, y atráela ligeramente hacia ti. Los primeros segundos del abrazo deben ser como los de cualquier otro abrazo: firme, pero amable. Ten cuidado de evitar colocar tus manos en un lugar de su cuerpo que resulte inapropiado”. Notas de mi cuaderno: Ok, la jalo hacia mí a lo Clark Gable. Importante: alejar mis manazas de las zonas pomposas o en la que tenga una verruga como berenjena… vientos, ya mero. “Paso 6. Haz el abrazo más íntimo, si es conveniente. Hay varias cosas que puedes hacer para que tu abrazo sea ‘más interesante’, pero si las haces bajo las circunstancias equivocadas, pueden provocar que ella se sienta un poco incómoda. Cualquiera que sea la dirección que tomes, el primer abrazo no debe durar más de cuatro o cinco segundos”. Notas de mi cuaderno: A ver ya me “confusié”; me alejo de la zonas vedadas, pero lo hago íntimo e interesante en cuatro segundos; veamos, para hacerlo interesante puedo tener mis manos embarradas de manteca o hacer tres marometas antes de entrarle al abrazo; sí, eso puede ser interesante. “Paso 7. Termina el abrazo de forma apropiada. Es probable que la chica se aparte antes que tú, pero puede que no. Si ella afloja sus brazos, es, usualmente, una señal de que la debes soltar. Para ello, simplemente deja caer tus brazos y regresa a tu posición”. Notas de mi cuaderno: Ok, menos mal que aclaran que lo que afloja son los brazos y se clarifica la parte de “terminar de forma apropiada”; después de los 4 segundos, entonces la suelto y me regreso; ¿ya, fue todo? ¡ah! falta un paso. “Paso 8. Haz contacto visual con ella, de nuevo. Quieres dar la impresión de que aprecias el abrazo, por lo que sería bueno sonreír. Una vez que lo hayas hecho, estarás mucho más libre para entablar una conversación o para continuar una que habías iniciado”. Notas de mi cuaderno: Entonces pa’cabar me le quedo viendo y sigo hablando, aunque seguramente ya ni me acuerde de qué se trataba, al fin ya la abracé. ¡Misión cumplida! La cosa es que no me dicen qué hago si después del abrazo me suelta un tortazo; me imagino que la vuelvo a abrazar para evitar que me siga pegando, ¿no? Ok, aquí la dejamos porque voy a buscar poner en práctica lo aprendido… acaba de pasar mi vecina, a ver si se deja, total que la conozco desde hace años, no me habla, pero sí sabe quién soy… El Calcetín de la semana (aquellos que sólo abren la boca para meter la pata): “Acabo d (sic) hablar con el Perro Bermúdez y dice que lo del estadio de Torreón NO fue una balacera… fue un tiritito nada más”. Eugenio Derbez, “cómico” mexicano vía twitter. ¿Qué podemos decir?: N’ombre, tan chistoso y ocurrente que es Eugenio ¿no? Ahora, si bien se nota que lo estuvo ensayando durante días para poner su original broma, tampoco lo crucifiquemos; estos chistes tarde o temprano salen, lo que pasa es que Derbez lo ‘posteó’ luego luego. Cualquier comentario o vituperio lo pueden “imeilar” a: arhg68@gmail.com; prometo responder a todo abrazador que se tome el tiempo de hacerlo.
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