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MEXICO, D.F..- Veamos si se acuerdan, o de menos les parece conocido: por cualquier babosada, dos personas se engallan y comienzan el consabido –¡Qué!, –¡Qué de qué!, –¡Pos qué!, –¡Pus qué!, –¡Pos órale!, –¡Pus éntrale!… para terminar con tres posibilidades: el corte de manga acompañado por ambos con un ¡naaaaaa!; con el típico “¡agárrenme porque le saco los ojos!” (por supuesto esperan a que los testigos realmente los detengan) o con la salomónica “dirimición” (sólo existe esta aberración léxica en el lego jurisprudencial) de una competencia del escupitajo que llegue más lejos; es decir, la especulación antes que una verdadera resolución. Un país es reflejo de sus leyes o las leyes son un reflejo del país; no sé, pero como en las matemáticas, el orden de los factores no altera el producto (comienzo a entender aquello del producto interno bruto). Somos los campeones de la simulación, hacemos como que tenemos leyes, hacemos como que las respetamos, hacemos como que las seguimos y hacemos como si nos importaran más que un reverendo sorbete. Desde niños, jugábamos a los “Policías y ladrones” y después de ponernos de acuerdo sobre quién era quién (a la fecha nadie sabe todavía cuál es cuál), perseguíamos y nos perseguían; al ser atrapados, sin más nos llevaban a la cárcel; ya con todos los “cacos” en el “bote”, pues no había nada que hacer mas que liberarlos y cambiar los papeles; es decir, nos brincábamos toda la parte en que el tribunal de Justicia decía que no había pruebas y a seguir jugando. Ya creciditos, desafortunadamente constatamos que en México no pasamos de la actividad lúdica y la policía continúa correteando a los ladrones, los mete en la cárcel y los jueces los liberan para que sigan ambos bandos con el jueguito. Juan Ciudadano, el nombre de pluma de un grupo de personas preocupadas por el derecho a la información es categórico: “En México detenemos para investigar; en los sistemas de justicia que funcionan, investigan para detener” (15 de marzo de 2010). Al “distinguido” Jorge Hank Rhon le encontraron en su casita de Tijuana un titipuchal de armas de todo tipo y, por ende, la Procuraduría General de la República (PGR) lo detuvo; ok, ¿y luego? Pues la juez novena de distrito en Baja California, Blanca Evelia Parra, lo liberó a los pocos días con un simple “no hay elementos suficientes para procesar”. Ok, la culpa no la tiene la ducha Blanca Evelia; si la PGR no fue capaz de armar un sólido expediente (y miren que hay como para llenar una piñata), nomás no hay manera, pero entonces ¿dónde ponemos o qué hacemos con las 78 armas sin permisos ni licencias que fueron encontradas en la casona Hank Rhon? Los abogansters de don Jorge pelearon ante Blanca si concedía o no el arraigo (no otra cosa) y como 78 armas ilegales no la convencieron, pues Jorge alegremente ya cena en su hacienda. De topes nos damos con esta aplicación de injusticia cotidiana en la cual seguimos bateando babas; y lo peor, estas leyes y procedimientos no cambian no porque no se pueda, sino porque si se arreglaran, entonces los ladrones no podrían jugar con las autoridades a eso de “hacemos como que te atrapo –nomás pa’que la gente crea que estamos trabajando–, tú te dejas, te dices inocente, nos culpas de persecución –eso funciona chido–, después te liberamos por falta de pruebas y entonces sigues haciendo lo que estabas haciendo, ¿va?’. ¿O qué? No me digan que los Bejarano (el Señor de las Ligas), los “Niños Verdes”, los “Gober Preciosos” e indultados parecidos ya se redimieron y andan en otras cosas. Las bravatas y “Policías y Ladrones” son niñerías; ¿será por eso que nos conocen como el “País de Nunca Jamás”? El Calcetín de la semana (aquellos que sólo abren la boca para meter la pata): Ahora no es una declaración, sino el “reto” que se aventaron los candidatos del PRI-PVEM-Nueva Alianza (Eruviel Avila), PAN (Luis Felipe Bravo) y PRD-PT-Convergencia (Alejandro Encinas) para hacerse un examen antidoping. ¿Qué podemos decir? Lo peor es que lo hicieron en serio; nomás pónganse abusados porque quizá el examen arroje no que tengan sustancias de más, sino neuronas de menos; pueden dar positivo en todo lo que gusten y manden, menos en cordura y seriedad. Cualquier comentario o vituperio lo pueden “imeilar” a: arhg68@gmail.com. Prometo responder a todo policía o ladrón que se tome el tiempo de hacerlo.
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