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Año Nuevo, vida nueva… jajajajaja… ojalá y así fuera, pero entremientrastanto, se vale volver a planear los propósitos para este 2011. Una vez más en la lista: “prometo comer menos y hacer más ejercicio; voy a dejar de fumar; voy a dar más amor del que recibo…”. ¿A poco no es padre estar llenos de buenas intenciones, con esa enjundia y caras de seriedad que ponemos al decirlas? No por nada se dice que de buenas intenciones están llenos los panteones. Para los que todavía andan en el Jingle Bells, temo decirles que mañana termina oficialmente el maratón Guadalupe-Reyes (pero para algunos apenas se corta el listón del Reyes-Guadalupe, que para el caso de las diferentes cámaras del poder es el de mayor índice de solicitudes). Así como inicia otro calendario, tal parece que fueran temporadas deportivas; estamos todos sin victorias, empates ni derrotas y estamos tan cerca del campeonato como del descenso; es una sensación divertida pensar en que tras 365 días estemos listos a estrenar el segundo año de la década. Antes se hablaba de la cuesta de enero, pero como no cabemos todos en un mismo mes, la dichosa empinada ya abrió suscripciones para meses tan avanzados como octubre y más allá, y en eso de las ofertas “sin intereses”, por acá tenemos las asambleas, las legislaturas, etcéteras, que se resumen en sexenios sin interés. Apenas gatea el 2011 y ya se tiran los dados para saber quién se hará cargo (o descargo) del país: ya están más que apuntados Quique Copetón (con todo y Gaviota), el Carnal Marcelo, el Peje López Obrador y así, como quien no quiere la cosa, hasta Manlio Fabio Beltrones hace su luchita, todos al son de “falta mucho por hacer” (¿y como pa’cuando piensan comenzar?), “Necesitamos un Estado justo” (qué novedad), “…de igualdad” (pues como nos han llevado, ya casi todos estamos igual de pobres), “…y unidos” (pues ya hemos ensayado mucho en el Metro eso de los apretujamientos). Al final, aprovechemos estos primeros días del año para que no nos agüiten las ganas de recomenzar, de tener la esperanza de que este año es el bueno para cumplir nuestros objetivos, de que nuestros propósitos terminen en realidades; ya por ahí de febrero, cuando las fuentes del poder regresen de sus vacaciones, nos comenzarán a cambiar el panorama con sus sabias decisiones, con intereses, pero sin interés. Cualquier comentario o vituperio lo pueden “imeilar” a: arhg68@gmail.com Prometo responder a todo interesado que se tome el tiempo de hacerlo.
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