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Una persona distraída nunca tendra éxito. Su potencial se ahoga en medio de mil cosas que tiene en la mente. Se fatiga como cualquier triunfador se puede fatigar, sólo que el distraído se fatiga por todo, pero no por estar enfocado en prepararse para triunfar. Mi querido lector, quizá lo más difícil en el camino al éxito es eliminar las distracciones. Si no podemos dominar un solo día, jamás podremos dominar una vida. Lo que haces en un día te muestra la capacidad que tienes para desarrollar una vida entera. El hoy es lo único que tienes. ¿Cómo lo vives? ¿Te propones leer libros para prepararte pero alguien te llamó y perdiste tu enfoque? ¿Hay tantos problemas en tu ambiente que no puedes ni pensar en prepararte? Quizá la distracción ya es una forma de vida para ti. Es común que otras situaciones aparten tu atención de lo que requiere todo tu enfoque. Recuerda que mi punto es que una persona distraída nunca tendrá éxito. Obviamente si no te interesa escalar, explotar tu potencial, volar alto, pues este articulo no tiene ninguna relevancia para ti. Pero si quieres hacer algo en tu vida, tienes que enfocarte. La diferencia entre aquel que logra alcanzar sus metas y aquel que no lo puede hacer es la cantidad de distracción que permitió en su agenda diaria. No es que unos tengan más recursos que otros. Muchos triunfadores empezaron en pobreza. No es que unos tengan más capacidad que otros. Triunfadores que no tienen brazos son expertos en tocar un instrumento con los pies. No es que su vida sea fácil. Muchos triunfadores experimentaron el abuso en su infancia, el abandono y el divorcio entre sus padres. Mi querido lector, la diferencia principal es la cantidad de dedicación que se invierte en lo que uno desea. El único obstáculo se llama distracción. El único recurso necesario se llama enfoque. Platiqué con una mujer y no pude evitar las lágrimas. Cuando la conocí estaba llena de vitalidad, llena de sueños, llena de metas. Al paso del tiempo sus problemas en casa fueron escalando. Como la mayoría, no sabemos hasta dónde soportar, hasta dónde continuar, hasta que el tiempo se pasa y nada se resolvió. El tiempo no sana, el tiempo no cambia a nadie. El tiempo sólo desenvuelve las realidades ocultas del alma, pero nunca las cambia. Eso le pasó a esa preciosa mujer, que ahora está irreconocible. Los problemas consumieron todo. La plática fue muy triste, pero la parte más dolorosa fue cuando la escuché decir: “Mis sueños ya no están. Mis metas se murieron. ¿Qué me pasó?”. No pude contestar a su pregunta. Sólo llorar, aunque ella no se dio cuenta. Mi querido lector, lo que más deseo es que puedas captar la urgencia de invertir tu tiempo en tus sueños y relacionarte con la gente que te quiere ver realizado, triunfando y feliz. Quizá eso suena egoísta, pero es todo lo contrario. Si de verdad quieres dar lo mejor de ti a tu familia, ellos te necesitan realizado. ¿Tú crees que puedes dar de ti cuando te sientes como un fracasado? Debes estar lleno de energía, de esperanza, de pasión por la vida. Eso se contagia y ¡tu familia necesita ser contagiada! Dios puso semillas de grandeza dentro de ti y las descubrirás invirtiendo tiempo en lo que te apasiona. Cuando las descubras las podrás sembrar y verás la cosecha que Dios tenía planeada para ti desde el vientre de tu madre. Dios no puede hablar con el distraído. Necesita tu enfoque, necesita tu atención. Dios necesita que abras tus oídos para oír atentamente Sus instrucciones. La distracción es tu peor enemigo. Los problemas no se podrán resolver hasta que te puedas enfocar. Tu mente necesita estar enfocada. Tus emociones van a obedecer el enfoque que les presentes. No permitas que nadie te robe tu enfoque. No permitas que el trajín y el drama aparten tu atención de tus metas. Cuando vayas a la Iglesia, no te acerques lleno de ruido por dentro. Debes ir con la mente lista para escuchar, porque Dios interviene en tu vida dándote ideas. La mente distraída no las puede recibir. Si tu vida está atrapada en las redes de la distracción hoy te suplico que te aísles de esas distracciones y tomes una decisión urgente. Te aseguro que si no escoges tu enfoque la vida lo escogerá por ti. Si no llenas tu agenda, alguien más la llenará por ti. Si no proteges tu tiempo, alguien más te lo va a robar. Si no le das importancia a tu enfoque, a nadie más le va a importar. Tú decide el ambiente que necesitas para vivir enfocado. Establécelo con firmeza y te darás cuenta de que las relaciones incorrectas abandonarán tu vida porque la ausencia de la distracción hará que seas insoportable para ellas. Descubre tu pasión, establece tus metas en relación a ella. Depura tus relaciones en relación a tus metas. Invierte tiempo en las relaciones que te ayudarán a crecer y protegerán tu enfoque. No mires atrás y no pierdas tiempo. No importa que tan fuerte te grite el drama de tu vida, no le hagas caso. El drama no soporta que no le des atención. La distracción clamará todos los días, pero no te puede forzar a voltear. Los problemas son muy pacientes, ellos pueden esperar. Te aseguro que si te enfocas, tu capacidad para resolverlos incrementará. Mi querido lector, dedícate a una cosa en la vida y conviértete en un experto en ella. No pienses en los problemas, mejor invierte tiempo en enfocarte y podrás descubrir las soluciones. Busca a Dios con una mente inteligente, abierta, lista para escuchar. Si este domingo te atreves a buscarlo de verdad y te niegas a llegar distraído a la Iglesia con la mente llena de problemas, te puedo asegurar que será el mejor Domingo de tu vida. Por favor no te sientes con los distraídos porque se pega. Tú calla el ruido y verás lo que Dios hará cuando te encuentre enfocado.
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