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Mujer Perfecta

Mujer Perfecta

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Por Pastor Ana Sweet
La mujer perfecta es una mujer feliz. No es una mujer que carece de fallas, es una mujer que sabe quién es, sabe quién es Dios y sabe quién es su enemigo. Una mujer perfecta es una mujer productiva, satisfecha, enfocada, realizada, con sueños, metas y propósito.
Este artículo se lo quiero dedicar a todos los hombres que están buscando a la mujer perfecta, que no saben cómo influir en una mujer, que no tienen idea de cómo apoyarla y cómo obtener de ella lo mejor que ella puede dar y ayudarla a explotar todo su potencial. Porque lo mejor que le puede pasar a un hombre inteligente es tener a su lado una mujer feliz. Y dije “inteligente” a propósito, porque un hombre tonto se conforma con lo que sea y si acaso se topa con una mujer feliz, no sabe qué hacer con ella.
Este artículo también se lo quiero dedicar a las mujeres que están buscando la perfección, que están cansadas de ser del “montón” y anhelan otro estándar de vida. A las mujeres que quieren romper sus paradigmas, y entender que tener a un hombre a tu lado no resuelve su infelicidad. No querida mujer, el hombre no es para hacerte feliz. ¡Espero haber captado tu atención!
Una mujer que sabe lo que quiere, sabe a dónde va, que abrazó una causa, que tiene planes, apasionada por lo que hace, es muy diferente a la mujer promedio. Ella es una mujer enfocada y continuamente dirá “revisaré mi agenda”, “te llamó más tarde porque estoy ocupada”, “no me interrumpas”. Ella es una joya, resuelve problemas y es el tesoro que toda empresa desea tener, que hace de un hogar humilde un palacio, hace de un niño un gran hombre, hace de una niña una princesa, y su esposo la alaba, además de que a él lo alaban por las calles también.
Ella tiene en su boca la respuestas, no las preguntas. Ella tiene el consuelo, no el llanto. El consejo está en sus labios, no la angustia. Ella tiene la solución, no la preocupación. ¿Qué la hace así? Ella conoce su fuente, su deleite, su gozo, su pasión y su satisfacción. Y no es un hombre, es Dios.
Su esposo es feliz a su lado, porque es un hombre inteligente. Ella siempre le habla bien, no tiene tiempo para ser celosa. No es quejumbrosa ni dependiente. Ella
sabe hacer equipo y aporta lo que ella tiene para el éxito de su hogar. Ella sabe cuidar a su esposo, lo ama cariñosamente y lo satisface porque tiene mucho que dar. Cuando él sale de casa, ella se queda tranquila. Su paz viene de arriba, y sabe que sólo un tonto la dejaría por otra. ¿Y quién quiere tener un tonto y no saber que lo tiene? ¡Más vale descubrir su tontería! Así que si se va con otra, pues ya se descubrió que lo era. ¡Mujer!, ¡Mujer!, ¡Mujer! ¿Quién llora por perder a un tonto? Nadie… más bien te debemos dar un trofeo y esperar al inteligente que daría lo que fuera por tenerte a su lado.
Mi querido lector, pasa la voz a todos los varones inteligentes. Una mujer que dice “he pensado en ti todo el día”, “no puedo vivir sin ti”, “eres el aire que respiro”, “esperé tu llamada sentada junto al teléfono”, es una mujer que te hará el hombre más infeliz. Si tú eres el centro de su vida, va a succionar todo el oxígeno de tu ser y como nunca lograrás darle lo que su sueño espera, también la harás inmensamente miserable. ¿Quieres un infierno? Sólo ten a una mujer insatisfecha, que sólo piensa en ella, que no tiene sueños ni metas, que es celosa, tiene una mente que divaga, es insegura y además no sabe a dónde va en la vida. ¡Huye por favor!
Una mujer feliz es una mujer que tiene a Dios en su vida y continuamente revisa el manual de su diseño llamado la Biblia para comprender su función, su propósito y su destino. Sólo el amor de Dios la hace una mujer que ama a los demás de una forma sin igual. Dios satisface su corazón sediento y ella se convierte en una fuente de agua que sacia la sed de su prójimo. Dios la llena de gracia y ella contagia todo el ambiente a donde ella entra con paz y alegría. Dios le da sabiduría y ella resuelve problemas a donde quiera que vaya. Dios le da una familia y ella la nutre con todo su amor. Una mujer sin Dios es un desastre. ¿Quieres una mujer perfecta? Busca a una mujer verdaderamente feliz y dependiente de Dios. ¿Quieres ser la mujer perfecta? Deja de pensar que un ser humano te dará lo que buscas. ¡Dios
tiene planes para ti! Abre la Biblia y ahí encontrarás el mapa a tu destino, ahí estará tu perfección, ahí estará tu satisfacción. Y cuando lo encuentres, entrégate al mundo y ama sin mirar atrás.

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