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El cansancio es un indicador de que es necesario descansar. Disculpa que inicie este artículo con una frase tan obvia, pero mi intención es insistir en lo siguiente: La única decisión que se debe tomar durante el cansancio es “descansar” Cuando uno está cansado todo toma otra perspectiva. Los gigantes se ven mucho más grandes, las montañas se ven imposibles de escalar y los valles parece que no terminan. El cansancio te engaña y te hace pensar que no hay soluciones. Las palabras son hirientes, no pensamos antes de hablar, somos explosivos y pensamos en los placeres inmediatos en lugar de buscar lo que trae placer a largo plazo. Por eso insisto, mi querido lector, en que debemos pensar que la única decisión en un momento de cansancio es descansar. Existe una gran posibilidad de que cualquier otra decisión sea un desastre. Pensamos que las decisiones no pueden esperar. Que la llamada se tiene que hacer de inmediato. Que el contrato se debe firmar cuanto antes. Y en realidad no es así. Si una decisión en tu vida no puede esperar 48 horas para concretarse, es posible que tomes la decisión equivocada. El correo electrónico que contestas de inmediato, especialmente cuando te encuentras cansado, puede ser la respuesta equivocada. No escribimos con la mente fría, sino con las vísceras, y nadie debe documentar su enojo. Esa de todas es la peor decisión. Nunca escribas enojado y que alguien después lo pueda usar como evidencia en una corte. Te animo, querido lector, a que no hagas nada bajo la influencia del cansancio y no tomes decisiones bajo presión. No tengas pláticas importantes en ese estado. No contestes ni llamadas ni correos cansado. Espera. La decisión de esperar, descansar primero, tomarte unas horas o días para pedir a Dios sabiduría, para consultar tu decisión con expertos, es lo mejor que puedes hacer. Ponle un hasta aquí a la gente que te presiona, a la que todo le urge, que necesita una respuesta hoy mismo. Cuidado. Las decisiones que se toman así pueden resultar en desastre. Cada decisión merece tiempo porque tus decisiones en el presente determinan la calidad de futuro que tendrás. El cansancio es enemigo de tu toma de decisiones. El cansancio es una señal que te está enviando tu cuerpo suplicando un tiempo aparte para recuperar fuerzas. Esas señales Dios las puso para que las tomemos en cuenta y hagamos caso de ellas. Lo que no puede esperar 48 horas posiblemente no merece que le des atención. Una verdadera emergencia es diferente, pero si podemos ser honestos, a todos les parece emergencia que atiendas sus asuntos, pero es tu obligación detectar la diferencia entre un berrinche y una emergencia. Tómate tu tiempo. Busca sabiduría primero. Consulta siempre con alguien más sabio que tú. Y, sobre todas las cosas, antes de hacer un plan o tomar una decisión te animo a que involucres a Dios. Es fácil. Sólo debes decir, “Si Dios quiere”. Con eso le estamos diciendo que si no quiere, enderece nuestras veredas y corrija nuestro rumbo. Dios es fiel y Él lo hará.
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