Quantcast
  elhispanonewspaper.com
elhispanonewspaper.com Mayo 24, 2012,
pixel
 
11px
11px
Búsqueda
web noticias videos fotos
yahoo
11px
11px
 
 
 
Columnas

Comparte esta columna enviar imprimir
interior 12
Digg this   Del.icio.us     Google   NetScape   Furl
tamaño Menos TextoMas Texto
El Tiempo se Acaba

El Tiempo se Acaba

<< Anterior | Siguiente >>

Quisiera animarte a que consideres el tiempo como un recurso invaluable. No tienes que hacer nada para obtener tiempo. Es algo que tienes todos los días, garantizado, y pareciera que no se agota, pero la realidad es que cada día tienes menos tiempo.
El tiempo funciona como una semilla en la tierra. Cada hora es una semilla que siembras hacia tu futuro. El futuro no es incierto, ni misterioso. Sólo tienes que ver en qué estas sembrando cada hora de tu día y eso es suficiente para predecir la calidad de futuro que te espera.
Si inviertes horas en fumar o en tomar, sabes que tu futuro no va a pintar muy bien. Te espera una cosecha de enfermedades, malestares, pérdida de seres queridos y posiblemente una muerte prematura.
La gente acostumbra a quejarse de la vida que tiene. Acostumbran a buscar a Dios para ver si Él puede resolver el problema en el que se encuentran. Lo buscan cuando ya han perdido demasiado. Cuando el matrimonio se está cayendo, cuando se acabó el dinero, cuando te corren del trabajo etc. ¿Por qué no buscar mejor otro tipo de semilla para sembrar en tu tiempo hábitos diferentes que te den una cosecha diferente?
Con todo respeto, pero a la iglesia no sólo se va por milagros que te ayuden a restaurar las broncas en las que tú te metes solo. La iglesia es para que Dios te dé la semilla llamada sabiduría y tú la puedas sembrar hora por hora y coseches un futuro de decisiones precisas, sabias, agradables a Dios y que producen una vida próspera y abundante en todas las áreas. ¿Pero quién busca a Dios para eso?
Se busca a Dios cuando el libre albedrío que tienes te mete en todo tipo de situaciones complicadas e imposibles. Buscan a Dios como si fuera el departamento de bomberos. Tú quemas la casa pero esperas que Dios acuda a tu auxilio para impedir el incendio, para que nada se queme y todo continúe en la vida como si no hubiera pasado nada. Eso es terrible.
Nunca han llegado los bomberos a un incendio a tiempo para que nada se queme. Cuando llegan, algo ya se perdió y es irrecuperable. Aún con nuestros hombres valientes que arriesgan su vida por salvar hogares, edificios, tierras, ellos mismos te dirían que sería mucho mejor que el incendio no ocurra y que nunca tengas que llamarles
a ellos. ¡La sabiduría de Dios previene, rescata, avisa; te ayuda a tomar la mejor decisión para que nunca tengas incendios!
El tiempo es demasiado valioso y es el recurso que menos consideramos. Usamos el tiempo y sembramos discordias, celos, riñas, contiendas y el tiempo se va. Obviamente las horas en tu futuro traerán la cosecha que menos quieres. Siembras vientos, cosechas tempestades.
La vida no cambia porque pidas perdón, porque pidas oración, ni porque llores en un altar desesperado. La vida sólo cambia cuando cambia tu mente, tus valores, tu rutina, el uso de tu tiempo, tus hábitos, tu forma de pensar, y sin Dios es imposible hacerlo.
Dios es el que te da el tiempo y es el único que sabe cuántos días te quedan por vivir. Tú no lo sabes. Esa es la parte del tiempo que no controlas. Tú decides qué se hace con tu tiempo, pero no decides las consecuencias de ese uso.
Todos tenemos veinticuatro horas al día. Pobres y ricos, drogadictos y empresarios, borrachos y doctores, depresivos y motivadores, felices e infelices. La diferencia es lo que cada uno hace con cada hora de su tiempo. Y el tiempo se está acabando.
Valora tu tiempo, aprecia las horas que tienes. No digas “después cambiaré, después pediré perdón, después me reconciliaré, después le hablo por teléfono, después busco a Dios”.
Mi querido lector, nada te garantiza que esta no sea la última hora de tu vida. Alguien sabio dijo que no dejes para después lo que puedes hacer hoy. Y quisiera añadir algo a eso: Dios sólo te garantiza el ahora; toma la decisión de usar el tiempo que tienes sabiamente. La sabiduría tiene en sus manos larga vida. En cuanto decidas acudir a la sabiduría de Dios y ponerla en práctica, Él añadirá tiempo a tus días.

<< Anterior | Siguiente >>

  enviar imprimir
interior 8px