Quantcast
  elhispanonewspaper.com
elhispanonewspaper.com Mayo 24, 2012,
pixel
 
11px
11px
Búsqueda
web noticias videos fotos
yahoo
11px
11px
 
 
 
Columnas

Comparte esta columna enviar imprimir
interior 12
Digg this   Del.icio.us     Google   NetScape   Furl
tamaño Menos TextoMas Texto
De tal Palo tal Astilla

De tal Palo tal Astilla

<< Anterior | Siguiente >>

El dicho “de tal palo tal astilla” lo usamos mucho cuando queremos decir que un hijo se parece mucho al padre. Otro dicho parecido dice “hijo de tigre, pintito”. En inglés hay un dicho que me gusta mucho, que dice que “el fruto no cae muy lejos del árbol que lo produjo”. El fruto está siempre donde está el árbol. Nunca has visto un mango caer a dos kilómetros del árbol de mangos. El fruto que cae muestra la presencia del árbol.
Parece ser que un término demasiado importante ya lo usamos con mucha ligereza. Los que se llaman “hijos de Dios” se identifican a sí mismos diciendo: “yo voy a tal iglesia”. Otros dicen “yo cumplo esto o aquello”. Otros cargan una Biblia para mostrar que son hijos de Dios. Si vas a la calle y les preguntas a los que pasan si son hijos de Dios, te van a contestar: “¡Claro que lo somos! Todos somos hijos de Dios”.
Ve a las iglesias y te van a decir todos: “¡Claro que somos hijos de Dios, pues no faltamos a la Iglesia, nos sabemos la Biblia de memoria, somos fieles con nuestras ofrendas y tenemos una calcomanía en el carro con forma de pescadito”.
Pero quisiera que pensemos en esto por un momento: Si yo me llamo hija de Dios, ¿pueden decir de mí “de tal palo tal astilla?”. ¿No debemos aplicar ese dicho a los que son hijos de Dios también? Parece que en todos lados se promueven diciendo ser hijos de Dios, ¿pero por qué no se nota? ¿Por qué nuestro carácter no se parece al Suyo? ¿Por qué no pueden decir de nosotros “de tal palo tal astilla”?
La Biblia dice que tú podrás conocer quiénes son Suyos por sus frutos. No te dejes llevar porque asisten a un templo cierto día de la semana. ¿Acaso si vas a una granja un día a la semana terminarás siendo pollo? ¡No! De la misma manera, asistir a la Iglesia no te hace ser hijo de Dios. La única manera de que alguien sea hijo de Dios es que Dios lo haya hecho Su hijo y se puede notar porque su carácter es como el de su Padre. El precioso Evangelio de Juan dice que a lo Suyo vino, más los Suyos no le recibieron. Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en Su nombre,
les dio potestad de ser llamados hijos de Dios. Cuando tú recibes a Jesús en tu corazón, es cuando te conviertes en hijo de Dios. Y cuando Dios te recibe como hijo, ahora El gobierna tu conducta por medio de Su Palabra, te da un corazón nuevo que sigue sus estatutos y te guía por medio de Su Espíritu en cada paso de tu vida. El pone Su naturaleza en ti. Y quiero decirte algo mi querido lector: Dios es bueno. Su naturaleza es buena. Su carácter es bueno. De un árbol bueno sólo salen frutos buenos. De un Dios bueno, sólo salen hijos buenos. Esa es la marca del Cristiano.
Un hijo de Dios ama como su Padre ama, no le hace mal al prójimo porque ese es el único mandamiento que nuestro Padre nos ha dejado. Amar es no hacer daño. Un hijo de Dios ama a su Padre y desea agradarle en todo lo que hace. No puede defraudar, pedir prestado y no pagar, ser áspero con su esposa, irrespetuosa con su esposo, no puede herir con palabras groseras, no participa en chismes, perdona de inmediato y nunca se ofende. ¿Quieres saber quiénes son hijos de Dios? No faltan a la Iglesia pero no por tradición, sino porque aprenden y aplican lo que oyen. Cargan una Biblia no por religiosidad sino porque es el manual de su vida. Respetan las autoridades y aman a Dios y también lo que El manda.
¿Quieres ser hijo de Dios? El está tocando a la puerta de tu corazón en este momento y sólo tienes que abrirle. Recibe a Su Hijo Jesús en tu corazón como tu Señor y Dios. Cree en tu corazón que Dios le resucitó de los muertos y serás salvo. Y El pondrá un corazón nuevo en ti. Quitará el corazón de piedra y te dará uno de carne. Te cambiará el disco duro lleno de rencor y amargura y te pondrá uno nuevo lleno de paz profunda. El pondrá Su amor en tu corazón y ese amor es el que te identificará como hijo Suyo.

<< Anterior | Siguiente >>

  enviar imprimir
interior 8px