Todos de alguna manera quieren cambiar su manera de vivir. ¿Pero cómo es que eso sucede? No podemos comprar el boleto a nuestro destino, subir al avión y a su despegue decidir cambiar de rumbo. Una mujer no puede estar en trabajo de parto y decidir que siempre no quiere ser mamá.
Es un ejemplo para ver cómo metemos información a nuestra mente, meditamos en esa información y esa información da a luz nuestros actos. El punto es que, ya que nuestros pensamientos se establecen, los actos son la consecuencia de ellos. Si no cambiamos nuestra manera de pensar, nuestra manera de vivir no cambiará. Todos crecemos en una cultura, en una serie de experiencias, un ambiente. Y eso forma nuestros criterios. Esos criterios producen nuestras convicciones. Nuestras convicciones producen nuestras acciones. Una computadora sólo imprime lo que el disco duro ya tiene. No puedes esperar que de la impresora salga información que el disco duro no tenga. ¡El problema es el disco duro! ¡El problema es la mente!
Dios quiere comunicarse con nosotros para que Sus Palabras nos transformen. El no está sujeto a los criterios de este mundo. En El no existe el “No se puede” y el “Es imposible”. El no esta sujeto al clima, ni a la temporada, ni a la economía, ni a las culturas. El es Dios y quiere que vivamos con otros criterios. Quiere imprimirlos en nuestro disco duro, para tener nuevas convicciones que dependen de lo que Dios puede hacer y no de lo que nosotros podemos hacer. Convicciones que van contra la corriente. Cuando la economía dice que no se puede, Dios dice que sí se puede. Cuando el doctor dice que es imposible, Dios dice que para El todo es posible. Pero para recibir Sus pensamientos, nos pide que cambiemos de mente. Cuando inicio su ministerio en este mundo Sus primeras palabras fueron: “Cambien su forma de pensar y crean a las buenas noticias”. Quisiera pedirte que por un momento dejes de preocuparte por lo que haces mal, por la forma en que actúas. Lo más preocupante no es lo que haces sino lo que crees. Y quiero animarte a que pongas atención a la información en el disco duro que te controla. Todo lo que has oído hasta hoy te ha amoldado, te ha formado. Todo lo que oyes te afecta. Dios quiere hablar, y quiere que le oigas.
Y te dice por medio de Su palabra que no te amoldes ya a los criterios de este mundo, sino que cambies de manera de pensar para que puedas conocer lo que El es. Este mundo sólo tiene malas noticias; Dios tiene buenas noticias. Buenas noticias que te hacen vivir de otra manera. Pero la mente que tienes debe sufrir un cambio drástico primero. Cambia de manera de pensar, préstale a Dios el disco duro que todavía está nuevecito, y deja que El imprima Sus Palabras en tu mente y cambiará tu vida. Dios creo el universo con Palabras, y quiere crear tu universo con Palabras también que afectarán a tu familia, tu trabajo, tus finanzas, tu salud y todo lo que te interesa. Sus Palabras están vivas, son útiles y eficaces. En el principio Dios dijo: “Hágase la luz” y la luz se hizo. Ahora te dice con Sus Palabras: “Cambia de manera de pensar y cree a las buenas noticias”.