Las formas más evidentes de violencia conyugal son: el maltrato físico, los insultos, el abandono, la infidelidad, la negligencia, el abuso sexual o la amenaza de realizar estos actos. El abuso significa ir demasiado lejos, excederse o tomar ventaja. Algunas personas no pueden reconoce que son víctimas del abuso y esto se debe a que han convivido durante muchos años con esta situación y la aceptan como algo natural o normal. Otras personas pueden reconocer que son abusadas, pero piensan que no pueden hacer nada al respecto.
El abuso se puede presentar de muchas formas. Este puede ser físico, verbal, emocional, sexual o una combinación de cualquiera de éstos. Generalmente, estas conductas abusivas se entremezclan con momentos de arrepentimientos, cordialidad, paz y amor, lo que a veces dificulta tomar conciencia de que el problema existe. Aunque estos abusos o ataques físicos ocurrieran sólo una vez u ocasionalmente, establecen un precedente de futuras agresiones, permitiéndole al cónyuge violento controlar la vida de la pareja y su entorno.
En la mayoría de los casos son las mujeres las que sufren el abuso, aunque los hombres pueden ser también las víctimas o ambos. Aún cuando la persona abusiva se disculpe o se arrepienta por sus actos, esto no garantizará que cambie. Es conveniente saber o identificar el patrón general de las conductas abusivas o violentas usadas para controlar a la pareja o cónyuge: - INTIMIDACION: Provocar miedo a través de miradas, acciones o gestos. Destrozar objetos. Intimidar rompiéndoles sus cosas personales. Maltrato a los animales o mascotas. Chantaje. Mostrar un arma. – ABUSO EMOCIONAL: Hacer sentir la pareja inferior o culpable. Burlarse. Insultar con nombres ofensivos. Hacerle pensar que está loco/loca. Confundir para controlar. Humillar. Gritar. Etc. – AISLAMIENTO: Controlar lo que hace, a quien puede ver, con quien puede hablar, lo que puede leer y a dónde va. Utilizar los celos para limitar la vida social, con los familiares o amigos. – DESVALORIZAR, NEGAR O CULPAR: No tomar seriamente la preocupación que la pareja tiene sobre el maltrato. Negar que hubo abuso. Hacer a la pareja responsable por la conducta violenta, decirle que la provocó. MANIPULACION CON LOS HIJOS: Hacerle sentir culpable por el comportamiento de los hijos. Usarlos para mantener el control. Maltrato o abuso de los hijos. Usar la visita de los hijos para molestar o amenazar. ABUSO ECONOMICO: No dejar que la pareja trabaje o impedirle que mantenga su empleo.
Obligarla a pedir el dinero. No darle el gusto de comprar lo que desea. Quitarle el dinero. No informar sobre el ingreso familiar o no permitirle disponer de él. – AMENAZAS: Asustar con hacer mal o quitarle a los hijos. Amenazar con dejarla, con denuncias falsas o con suicidio. Obligar a quitar los cargos presentados u obligar a cometer actos ilegales. – PRIVILEGIO MASCULINO: Tratar a la pareja como a una sirvienta. No dejarla tomar decisiones importantes. Actuar como un rey en la casa. Definir lo que hace el hombre y la mujer. No participar en las labores domésticas.
Si usted es una víctima, busque ayuda profesional. Buscar ayuda es el primer indicio de fuerza, no de debilidad.
Graciela G. Baugher, CCHt. Cofundadora y miembro de la Alianza por la Educación y Salud de los Hispanos. 303-775-9060. www.gracielabaugher.com