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Por Graciela Baugher Como señalé en un artículo anterior, el miedo es “una perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario. Es recelo o aprensión que uno tiene a que le suceda una cosa contraria a lo que desea”. El miedo tiene como función la de protegernos de algún peligro real y gracias a esta emoción sobrevivimos como especie humana. La causa principal del miedo es la exposición a una estimulación traumática o la exposición repetida a una estimulación subtraumática. Cuando experimentamos este tipo de estimulación nos sentimos amenazados e inseguros en nuestra integridad física o emocional. Muchos de los miedos que enfrenta el ser humano están basados en pensamientos que carecen de fundamento en la realidad, ligados a muestra percepción y a nuestra imaginación. El miedo es irracional (miedo mental o psicológico) cuando es provocado por la angustia y la imaginación. A diferencia del miedo racional o instintivo biológico que cumple una función adaptativa de corta duración y se agota por sí mimo, el miedo irracional o psicológico no se agota por sí mismo y el temor mental puede permanecer indefinidamente. Existe una estrecha relación entre el miedo, la ansiedad y la angustia. Para entender mejor estas emociones, las podemos clasificar: - miedo es el sentimiento que se origina ante la percepción de un peligro presente e identificado. - ansiedad es la sensación de una amenaza relacionada con un objeto conocido pero localizado en el futuro. - angustia es la sensación de amenaza relacionada con un objeto indeterminado, desconocido. Reaccionamos con miedo ante situaciones que causan inseguridad o amenaza, en la que tememos temor de perder el control sobre su entorno. Algunos ejemplos de los factores que pueden desencadenar el miedo son: - peligros de carácter general: miedo a una operación, miedo a la vejez, miedo a las catástrofes medioambientales (terremotos, huracanes, etc.), etc. - situaciones desconocidas, no predecibles: miedo por tener que mudarnos a un país o a una ciudad desconocida, miedo a los ruidos nocturnos inexplicables, miedo a un empleo nuevo, etc. - relaciones sociales: miedo al rechazo o al desprecio, miedo al fracaso social, etc. - situaciones de rendimiento: miedo ante un examen, miedo a no estar a la altura de un nuevo desafío profesional, etc. - problemas emocionales no resueltos: miedo al abandono, miedo a la soledad, miedo a la muerte, etc. – otros. Cuando la persona experimenta miedo irracional (temor mental) siente ansiedad (estado de intranquilidad) y puede sentir que “pierde control” sobre sí misma o sobre una situación o sentir que “algo malo va a pasar” y en los casos más extremos se puede sentir desconectado de sí mismo o con miedo a morir o volverse loco. Hay diferentes trastornos causados por la ansiedad (miedo en sus diferentes maneras), como son: -fobias simples, miedo irracional a ciertos objetos o situaciones (altura, serpientes, sitios cerrados). - fobias sociales (miedo a ser juzgado). - agorafobia, miedo a no poder escapar de algunos lugares. - desorden de pánico, ataques de miedo y miedo constante a sufrir el ataque. - desorden de ansiedad generalizada, preocupación constante de que puede ocurrir lo peor en cualquier situación. - desorden obsesivo-compulsivo, que implica pensar o realizar acciones a manera de ritual que la persona no puede controlar. - desorden del estrés postraumático, que es una reacción retardada a un evento traumático (experiencia de guerra, accidentes, etc.) Graciela G. Baugher, CCHt. 303-775-9060. www.gracielabaugher.com
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