La Fibromyalgia no es una condición nueva. Desde los años 1800 los médicos la han reconocido y han escrito sobre ella como una condición que genera desorden en el sueño, fatiga, endurecimiento muscular y dolor crónico, llamándola reumatismo muscular y atribuyéndola al estrés de la vida diaria. Esta condición está compuesta por ciertos síntomas y signos que la caracterizan más como un síndrome que como una enfermedad. Hasta ahora no se sabe la causa de la Fibromyalgia y no hay un examen que la diagnostique.
Fibro significa fibra, my significa músculo y algia significa dolor. Las características de este síndrome son: - dolor generalizado en los músculos, ligamentos y tendones. - endurecimiento muscular. - fatiga o cansancio crónico. - trastornos del dormir. Sin embargo, también puede estar acompañada de problemas gastrointestinales (colon irritable), dolores de cabeza, dolores en la articulación temporomaxilar, memoria y concentración pobre, retención de líquido en la cara, manos y pies, boca y ojos secos, piel sensible (picor o sensación de quemada), mareos, dolor en el pecho, así como alergias y otros.
Estos síntomas pueden aparecer gradualmente o de repente y aunque no se sabe la causa específica hay factores que la pueden desencadenar, como, accidentes automovilísticos, una enfermedad (lupus, artritis reumatoide, hipotiroidismo), infecciones bacterianas o virales, una cirugía y situaciones muy estresantes o traumáticas de nuestra vida. Otras posibles causas son la disfunción metabólica, desorden del sistema inmunológico, estrés prolongado y la herencia.
La Fibromyalgia es más frecuente en mujeres que en hombres y puede ocurrir a cualquier edad (sin excluir a los niños). Las personas que sufren esta condición pueden llegar a incapacitarse para trabajar, pueden ser muy sensibles a los cambios de temperatura o clima (el dolor les puede aumentar antes de que llueva o nieve).
El dolor es el mayor síntoma; hay una sensación de dolor en todo el cuerpo, que puede durar por meses o años. Los tratamientos tradicionales pueden ayudar a reducir el dolor y mejora la calidad del sueño. Si usted sufre de este desorden y su apariencia es saludable, su doctor le dirá que no puede encontrar ningún problema en su salud, trayendo como consecuencia muchas visitas médicas y un promedio de tres años antes de ser diagnosticada. Investigaciones recientes confirman que con el enfoque en múltiples disciplinas, como una nutrición apropiada, ejercicios moderados, yoga, relajación o meditación, combinadas con psicoterapia, hipnoterapia, Técnica de la Liberación Emociona, terapia física y masaje,
el paciente puede regresar a un estado mejor de salud, así como lograr un estilo de vida más productivo y atractivo.
En la actualidad se piensa que hay un fuerte componente psicosomático en esta condición. En otras palabras más sencillas, el factor psicológico o emocional, como producto de traumas en la infancia (abusos físicos, psicológicos o sexuales), conflictos no resueltos, estrés constante y prolongado, pueden preceder este desorden. La Técnica de la Liberación Emocional ha ayudado a muchas personas a tomar control sobre esta condición, aliviando o eliminando los dolores físicos, el insomnio y la fatiga.
Graciela G. Baugher, CCHt. Cofundadora y miembro de la Alianza por la Educación y Salud de los Hispanos. 303-775-9060. www.gracielabaugher.com