|
Como referí en un artículo anterior, la inseguridad y el bajo concepto que tenemos de nosotros mismos van tomados de la mano. Si tenemos un bajo concepto de nosotros mismos, no nos aceptamos tal cual como somos (con nuestros defectos y nuestras virtudes, con nuestros fracasos y nuestros éxitos), tenemos una autoestima débil, nos sentimos inseguros de nosotros mismos, incapaces de lograr lo que otros logran y no nos merecemos ser felices, nosotros mismos saboteamos nuestra vida y nuestra felicidad. Todos tenemos en nuestro interior sentimientos no resueltos (coraje, resentimientos o rencor, vergüenza, culpa, temores o miedos, tristeza, etc.), aunque a veces no seamos conscientes de ello. Muchas de las heridas emocionales que tiene una persona, producidas en su infancia, pueden causar trastornos psicológicos y físicos. Existen padres, madres, maestros o cuidadores que no le prestan atención al niño, ignorando sus necesidades, humillando, despreciando, criticando o comparando (con otros hermanos, primos, familiares, vecinos, etc.). También, se burlan o se ríen de él cuando pide ayuda, siente dolor, pide compañía o protección, etc. Bajo estas circunstancias de maltrato, el niño empieza a perder la confianza en sí mimo, se hace inseguro, siente vergüenza y rechazo, piensa que algo malo hay con él y que no se merece amor porque otros no lo quieren ni lo cuidan, lo cual baja su autoestima. Las comparaciones con los demás pueden llevar a la persona a desvalorizarse; el hecho de destacar que otros tienen virtudes superiores, de alguna manera puede influir en la creencia de dicha persona de que no puede llegar a los rendimientos que otros alcanzan y se siente incapaz de darle sentido y finalidad a su vida, porque sus seres queridos lo descalifican, sin llegar a comprender que todas las personas son únicas y diferentes. El maltrato emocional puede asustar a un niño y hacerlo sentir culpable e intimidado. El niño se atormenta con pensamientos y sentimientos que no puede comunicar a nadie por temor o miedo y aprende a soportar el dolor emocional en silencio. Hay una relación muy estrecha entre la comunicación y la autoestima, porque según se diga algo, el efecto de las palabras será positivo o negativo (aprendizaje o resentimiento), y se transmite desde la niñez hacia el futuro, afectando la calidad de vida de la persona. Toda persona puede superar la inseguridad y tener confianza en sí misma cuando: - mejora su conocimiento personal (autoconocimiento). - cuando se acepta tal como es (autoaceptación) y deja de criticarse. - libera sus temores, miedos o dudas y se olvida del “que dirán”. - trabaja para fomentar una autoestima sana, viendo lo positivo en ella misma y en los demás. - resuelve conflictos y resentimientos. - resuelve traumas del pasado. - toma responsabilidad en sus acciones, sin culpar a otros. - aprende a manejar sus estados de ánimo (coraje, tristeza, impotencia, nervios, frustraciones, temores, etc.). - hace siempre lo mejor que puede, sin compararse con otros. - fija metas de desarrollo personal. - aprende a relajarse y hace ejercicios físicos (el cansancio físico despeja la mente y te llena de energía). Si usted es una persona insegura, no se acepta tal como es y tiene baja autoestima, busque ayuda con un profesional de la salud; todas estas condiciones pueden cambiar. Graciela G. Baugher, CCHt. Cofundadora y miembro de la Alianza por la Educación y Salud de los Hispanos. 303-775-9060. www.gracielabaugher.com
|
|