El abuso sexual es cualquier tipo de comportamiento sexual no deseado o inapropiado con un niño. El abuso sexual puede ser físico, como toques sexuales inapropiados, manoseos, acoso sexual, incestos, violaciones, etc. o psicológico (visual o verbal, como la pornografía). Tanto uno como el otro trastorna el desarrollo de la niñez, causando baja autoestima, desconfianza hacia otros, inseguridad, pérdida de la confianza en sí mismos, temor o miedos, distorsión de la imagen del cuerpo y la sexualidad. El 90% de los casos de abuso sexual es cometido por hombres y del 70% al 90% de los casos son cometidos por personas que el menor conoce (ya sea un adulto u otro niño mayor que la víctima).
Hay tres factores que parecen afectar la severidad de las secuelas del abuso sexual: 1.- Lo cercana de la relación entre el abusador y el niño o niña, por ejemplo: si el abusador es el padre o la madre, esto usualmente causa más daños psicológicos que el abuso hecho por un tío, abuelo o primo. 2.- Si el abusador es un adulto u otro niño mayor, generalmente mientras mayor sea la diferencia de edades, más daño ocasiona. 3.- Mientras más violencia o crueldad es envuelta en el abuso, más daños causa.
El motivo del ataque sexual no es el placer o la satisfacción sexual. Independientemente de si la víctima es una niña o un niño, el ataque tiene que ver con poder, control, dominio y humillación. El abusador usa el “sexo” como un arma en contra de la persona. Muchas veces cuando pensamos en este tipo se abuso, frecuentemente pensamos que es un problema de mujeres, ya que su incidencia es mucho más alta que en los hombres, pero la realidad es que los niños varones también pueden ser atacados o forzados a tener sexo, y hay una tendencia a ignorar el impacto que esto puede tener en sus vidas como adultos. Existe una “cultura del silencio”, porque es muy difícil para los niños varones y los hombres revelar que fueron sexualmente atacados.
El abuso que se experimenta en la infancia puede afectar la vida adulta de muchas maneras e impedir la realización completa de su capacidad. Los sobrevivientes de este tipo de abuso en la niñez pueden experimentar una gama de emociones y efectos como rabia o coraje, culpa, vergüenza, ansiedad, depresión, dificultad para confiar en los demás, dificultades en las relaciones sexuales, dificultades en las
relaciones personales, desorden en la memoria, problemas físicos de salud, abuso de alcohol o drogas, etc. Uno o todos los efectos pueden combinarse para causar sentimientos de soledad, desesperanza, depresión y suicido. La mujer abusada en la niñez puede tener pensamientos retrospectivos (“fashbacks”), que consisten en que la persona puede confundir a la pareja con el abusador durante la relación sexual, lo cual le produce mucho miedo y ansiedad (el sexo es la última cosa que quieren hacer en su vida). Usted puede recuperarse del abuso sexual en su infancia, no tiene que ocultar sus emociones o pretender que nada ha sucedido. Romper el secreto lo ayudará a confiar y a estar más cerca de otros. Usted no esta solo ni tiene por qué seguir viviendo así. Con la Técnica de la Liberación Emocional usted puede liberar el trauma emocional y los malos recuerdos causados por el abuso sexual. Esta técnica es muy segura, rápida y respetuosa. Muchas personas sienten que el problema simplemente desaparece. Graciela G. Baugher, CCHt. Cofundadora y miembro de la Alianza por la Educación y Salud de los Hispanos. 303-775-9060. www.gracielabauger.com