Quantcast
  elhispanonewspaper.com
elhispanonewspaper.com Mayo 23, 2012,
pixel
 
11px
11px
Búsqueda
web noticias videos fotos
yahoo
11px
11px
 
 
 
Columnas

Comparte esta columna enviar imprimir
interior 12
Digg this   Del.icio.us     Google   NetScape   Furl
tamaño Menos TextoMas Texto

<< Anterior | Siguiente >>

Dice un viejo refrán: “Los celos son malos consejeros”. Y esto es verdad, porque en la realidad de la vida cotidiana los celos rompen y destruyen las relaciones humanas. Hay varios tipos de celos y entre ellos tenemos el celo de los infantes (“complejo de Caín”), que se manifiesta tras el nacimiento de un nuevo hermano. El niño antes era el centro de toda atención y de un día para otro se ve obligado a compartir con el nuevo miembro de la familia los cuidados y el amor de sus padres, en especial el de la madre. El niño puede sentir que su hermano es un usurpador e intruso, pudiendo volcar toda su agresividad contra el pequeño.

Hay otros celos que pueden florecer en el mundo laboral. Estos celos afectan con frecuencia a trabajadores o profesionales desconfiados y muy competitivos, a veces incapaces de trabajar en grupo o equipo y que invierten gran parte de su energía y tiempo en detalles pequeños, controlando a otros o lo que ocurre a su alrededor; no les gusta compartir información o ayudar desinteresadamente a otras personas y tratan por todos los medios que nadie presente o haga un trabajo que opaque el suyo. Estas personas se presentan como muy autosuficientes, pero en realidad tienen baja su autoestima. También pueden surgir los celos en la relación con los amigos. La persona puede pensar que sus amigos lucen mejor, tienen más dinero, mejor carro, son más inteligentes, etc.

Este tipo de celos por lo general no genera grandes problemas ni alcanza dimensiones dramáticas.

Los celos más complejos o complicados son los que dan entre parejas, con consecuencias dramáticas o peligrosas. Los celos no son amor, son sentimientos de posesión hacia el otro, con necesidad de control, envidia a la riqueza emocional del otro e inseguridad en sí mismo. La persona celosa cree que la pareja es de su propiedad, desencadenando problemas de desconfianza aun en las acciones más cotidianas, como llamar por teléfono, ir a trabajar, salir con un amigo, etc.

Consejos para afrontar o superar los celos: - Primero, ser conscientes de si somos celosos, cómo actuamos con nuestra pareja, si sentimos desconfianza o deseos de controlarla. - Revisar nuestra autoestima, la baja confianza en uno mismo y la falta de confianza en la pareja. - Revisar si reaccionamos con una actitud obsesiva, impulsiva o inadecuada, con agresividad (verbal o física), falta de respeto (gritos, rabietas) o
abuso de poder. - Recordar si hemos vivido escenas de celos entre nuestros padres o traiciones vividas en el pasado por otras parejas. Con estas informaciones podemos clarificar algo nuestro problema. En este punto, podemos: - Comunicar nuestros sentimientos a la persona cuyo comportamiento ha generado los celos (especificar la conductas que nos hacen sentir celosos). - Tratar de saber qué ocurre en realidad y cuál es mi percepción. - Revisar durante un cierto tiempo nuestra actitud ante la otra persona. - Fortalecer el diálogo continuo, la confianza y el contacto amoroso. - Trabajar sobre nuestra autoestima o valoración personal. - Aceptarnos más; confiemos y trabajemos más sobre la seguridad en nosotros mismos. - Si sufres un cuadro agudo de celos o eres incapaz de resolver este problema, busca ayuda con un profesional de la salud mental.

Graciela G. Baugher, CCHt. Cofundadora y miembro de la Alianza por la Educación y Salud de los Hispanos. 303- 775 9060. www.gracielabaugher.com

<< Anterior | Siguiente >>

  enviar imprimir
interior 8px
 
Galerías