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Las personas que poseen una buena salud emocional tienen control sobre sus pensamientos y saben manejar sus sentimientos y comportamientos. Tienen una autoestima sólida, se valoran y se aceptan tal cual como son; se sienten bien consigo mismos, tienen buenas relaciones personales con quienes las rodean (esposo o esposa, familia, amigos, vecinos, compañeros de trabajo, etc.) y pueden poner los problemas en diferentes perspectivas para encontrar la mejor manera de resolverlos. El estrés y los problemas en la familia, trabajo o colegio pueden a veces dañar nuestra salud emocional, creando ansiedad, preocupación, miedo o depresión. Sin embargo, las personas que emocionalmente están sanas han desarrollado maneras de enfrentar el estrés y los problemas, y saben cuándo necesitan buscar ayuda de parte de su médico, de un consejero o de un psicólogo. El aprender a diferenciar sus emociones (tristeza, frustración, impotencia, rabia o coraje, temor o miedo, resentimientos, celos, etc.) o saber la causa que las produce en su vida le puede ayudar a manejar mejor su salud mental. Consejos para lidiar con sus emociones: Aprenda a expresar lo que siente en una forma adecuada. Es importante expresar nuestros sentimientos y dejarle saber a otros cuando hay algo que nos moleste. Guardar los sentimientos que no nos hacen sentir bien, como tristeza, coraje, resentimiento, etc. puede causar problemas interpersonales, en el trabajo o en la casa. Antes de actuar, piense bien. A veces nuestras emociones pueden ser muy fuertes. Si nos dejamos llevar o arrastrar por ellas podemos hacer o decir algo de lo cual podemos arrepentirnos más tarde. Tome tiempo para pensar las cosas; no se deje llevar por los impulsos. Haga todo lo que pueda para llevar y mantener una vida balanceada. Saque tiempo para divertirse o hacer las cosas que disfruta, para la familia, para su crecimiento espiritual, tiempo para hacer cosas sólo con su pareja, tiempo para ejercicios físicos, etc. Concéntrese en las cosas positivas de su vida. Ocúpese de tu salud física. Coma alimentos saludables, mantenga una dieta balanceada, duerma lo suficiente, cuide su cuerpo, haga ejercicios regularmente y manténgase fuera del abuso del alcohol, cigarro y drogas. La falta de una salud física puede afectar su salud emocional. Perdone. Los que se resisten a perdonar, sin querer detienen su desarrollo personal, ya que se torturan con los recuerdos del pasado y sus vidas quedan atrapadas en el hecho doloroso. No canalizan sus energías hacia algo positivo, como sus metas o porvenir. Ría. Reír es un reflejo innato del ser humano, con el cual manifestamos alegría y nos llenamos de sentimientos positivos, como esperanza, felicidad, optimismo y deseos de vivir. Además, regula la presión sanguínea, ayuda a la digestión, fortalece el sistema inmunológico, disminuye el estrés, favorece la sexualidad y eleva la autoestima. Graciela G. Baugher, CCHt. Fundadora y miembro de la Alianza por la Educación y la Salud de los Hispanos. 303-775-9060. www.gracielabaugher.com
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