Miedo al rechazo es el miedo irracional que siente una persona al pensar que otros no la aceptarán por como es, por lo que piensa o cómo actúa. Hay muchas razones que pueden llevar a una persona a temer el rechazo. Entre ellas tenemos: - La persona tiene un concepto negativo de sí mismo porque nunca se sintió valorada por su propia familia. - Ha tenido experiencias traumáticas de rechazo como: abandono de parte de uno de sus padres o familiares, críticas o burlas constantes en la infancia por algún defecto físico, preferencias hacia otros hermanos, desprecio, etc... - No se acepta tal cuál como es; se autorrechaza por sus características físicas (gordo, flaco, etc.), mentales (se cree menso o tonto, “no bueno para nada”, etc.) o por su personalidad (débil, tímido, etc.). - Aislamiento social en la niñez, carencia de las habilidades sociales necesarias para adaptarse. - Baja autoestima, se siente inseguro de su identidad personal (carencia debilitante de confianza en sí mismo). - Carencia de modelos apropiados en su vida. -Dificultad de manejar con modos saludables los desacuerdos o conflictos con otros. - Carencia de ciertas habilidades o talentos personales con respecto a otros (se compara con ellos y se aparta, bajando más la confianza en sí mismo). - Les han dicho toda su vida que son personas diferentes. - Abuso sexual en la infancia. - Otras causas.
La mayoría de las personas que tienen miedo al rechazo no son conscientes de que están funcionando en base a este miedo y pueden incluso negarlo si alguien se lo dice o se lo hace ver. Las personas con temor o miedo a ser rechazadas pueden ser: - Muy dependientes del reconocimiento, la aprobación o la afirmación positiva de otras personas para sentirse bien consigo mismos. - Se preocupan constantemente por las reacciones u opiniones de los demás hacia ellos. - Presentan una condición mental que les hace incapaces de hacer o decir cualquier cosa por temor o miedo a la falta de aceptación o desaprobación. - Viven con gran precaución en sus comportamientos o interacciones con los otros. - Se autocensuran o autocritican duramente; esta actitud inhibe la creatividad, la productividad y la imaginación de la persona. - Por estar atrapados en la necesidad de ser aceptados pierden su identidad en el proceso, no son auténticos. Pueden imitar a otros en sus maneras de vestir, hablar, cómo se
comportan o actúan, piensan u opinan, etc. - Lo que otros dicen o piensan es más importante; están a merced de los demás para sentirse de un modo o de otro. - Sienten un gran deseo de complacer; dicen “si” cuando quieren decir “no”. - La autosatisfacción y la creencia de sí mismo esta en manos de otros, lo cual debilita el poder personal y el control sobre la propia vida. - Tienen dificultad para tomar decisiones referentes a su educación o carrera, en asuntos de trabajo, en el matrimonio o vida en pareja, en las relaciones interpersonales (familiares o comunitarias), etc. – Su miedo a cometer errores es constante.
Con todos estos patrones de actitudes y comportamientos para lograr la aceptación, las personas pierden gran cantidad de energía positiva no siendo ellos mismos, lo que da lugar a estancamientos o bajo nivel en logros, conductas contraproducentes y autodestructivas ( cigarro, alcohol o drogas), pensamientos negativos, autoestrés o presión interna, ansiedad, depresión, etc. Si siente miedo al rechazo, busque ayuda con un profesional de la salud mental. Su vida puede cambiar positivamente.
Graciela G. Baugher, CCHt. Cofundadora y miembro de la Alianza por la Educación y la Salud de los Hispanos. 303-775-9060. www.gracielabaugher.com