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La obesidad nos ataca, la diabetes también. ¿Qué nos espera? Nada, nada hay que esperar; hay que poner solución. Millones de personas en el mundo padecen diabetes; cuando iba en la Universidad convivía con una compañera que padecía diabetes juvenil; después supe que la mamá de una de mis mejores amigas también la padecía, pero eran casos aislados. Ahora encuentro por doquier personas que padecen diabetes y no sólo adultos; cada vez más niños y jóvenes se suman al actual 95% de los casos de diabetes tipo II; el otro 5% es obviamente ocupado por la diabetes juvenil o tipo I, la cual también ha ido en aumento. No es casualidad que la mayoría de los casos de diabetes tipo II se estén dando en países en desarrollo donde los hábitos alimentarios son inadecuados desde temprana edad, empezando por el alto consumo de azúcares simples y continuando con el comer para sentirse llenos en lugar de comer para nutrirse, ocasionando con esto el aumento de peso, que puede ser un factor predeterminante para generar diabetes del adulto, debido a que cada vez más niños la padecen, incluso menores de diez años de edad. Tal vez en un futuro habrá que cambiarle el nombre, ya que ha dejado de ser únicamente diabetes de adulto. Las personas que padecen diabetes necesitan estar informados para que puedan conllevar su enfermedad y evitar complicaciones; entre mejor informados, mejor, pero el primer paso es que quien la padece lo reconozca, siga las indicaciones del especialista, como son la dieta, las tomas de muestra para medir sus niveles de glucosa en sangre como se lo indiquen y siga un programa de ejercicios adecuado a su capacidad y edad; esto es básico para un buen manejo de la enfermedad y una vida llevadera y saludable. Ahora sabemos que podemos prevenirla, pero ¿Qué estamos haciendo? Tal vez poco. No podemos hacer que se dejen de vender alimentos de bajo valor nutritivo, pero si a usted le preocupa tiene la solución en sus manos; promueva un estilo de vida saludable en su propio hogar; puede empezar por cambiar los hábitos de alimentación poco saludables, bajar el consumo de grasa y azúcar en su alimentación y en la de su familia; no fría los alimentos, áselos, endulce el agua de frutas, pero no la haga tipo miel; promueva el consumo de agua en lugar de refrescos y jugos embotellados, los cuales cuentan con gran cantidad de azúcar simple; fomente mayor actividad física, tan simple como caminar veinte minutos al día por lo menos cuatro días de la semana ya es un gran avance; promueva que los miembros de su familia estén en el peso adecuado para su edad; estos son unos primeros pasos que pueden darle mucho y evitarle otro tanto. 720-212-0824 / www.iniani.com
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