Quantcast
  elhispanonewspaper.com
elhispanonewspaper.com Mayo 22, 2012,
pixel
 
11px
11px
Búsqueda
web noticias videos fotos
yahoo
11px
11px
 
 
 
Columnas

Comparte esta columna enviar imprimir
interior 12
Digg this   Del.icio.us     Google   NetScape   Furl
tamaño Menos TextoMas Texto
Ciudadanía

Ciudadanía

Roberto Martinez
Saboreando la Noticia

<< Anterior | Siguiente >>

Washington debe dejar de prometer la creación de un camino a la ciudadanía de indocumentados si de verdad desea la aprobación de una reforma migratoria.
Mire, el pueblo estadounidense y la gran mayoría de los políticos de este país son tan ignorantes de las leyes migratorias, que cuando oyen hablar de un camino a la ciudadanía de indocumentados creen que se habla de una amnistía. Son tan cerrados, que para ellos lo que se estaría proponiendo no es más que un perdón total, o un borrón y cuenta nueva para todo aquel que tuvo la osadía de infringir y, peor aún, seguir infringiendo sus leyes.
A pesar de que podría tomarse como una muy buena noticia el que el presidente Barack Obama haya estado hablando, aparentemente ahora sí en serio, de una reforma migratoria con políticos y líderes comunitarios, estrellas hispanas de Hollywood, Piolín y con la gente de El Paso, Texas, debe tener mucho cuidado en la manera en que vende la idea. Vaya, tiene que estar conciente de que si le gana la demagogia, la reforma fracasará “one more time”.
Y es que Obama y sus asesores no se cansan de decir una y otra vez que dentro de su plan de una reforma migratoria integral se encuentra como uno de varios componentes el mentado camino a la ciudadanía de indocumentados.
Déjeme aclararle, de una vez, que no estoy diciendo que no deba legalizarse a millones de personas que viven ilegalmente en el país. Pero piense en esto: usted y yo sabemos perfectamente que legalizar a alguien no significa otorgarle automáticamente la ciudadanía, ¿verdad? Bueno, pues en Washington obviamente no lo saben, y cada vez que el presidente o quien sea mencionan el caminito, la derecha, sobre todo, se alarma al grado de anunciar un no rotundo a todo lo que para ellos huela a amnistía.
Obama tiene que decirle y convencer al pueblo estadounidense de que no habrá tal camino directo a la ciudadanía. El presidente tiene la obligación de explicarle al país que la regularización del estatus migratorio de millones de indocumentados será un proceso en el que sólo aquellos que cumplan ciertos requisitos lograrán, primero, conseguir una visa temporal que legalice su estadía en el país, y ya después, si así lo desearan, solicitar la residencia permanente y, eventualmente, la ciudadanía.
En conclusión, don Barry debería de cambiar su retórica demagógica, y más que de un camino directo hablar
de un embudo gigante, aunque así tenga que buscar alguna otra manera de comprar votos hispanos.

<< Anterior | Siguiente >>

  enviar imprimir
interior 8px
 
Galerías