|
Algunos sondeos recientes señalan que Donald Trump sería el favorito para convertirse en el candidato republicano para las presidenciales de 2012. Y sí, estamos hablando del multimillonario neoyorquino con la simpática cabellera dorada. Pero no se crea que su popularidad entre la derecha estadounidense es porque tenga la solución para sacar al país del bache económico en el que está metido, o porque haya descubierto la fórmula mágica para reducir el déficit fiscal. La popularidad de “The Donald”, como se le conoce al también creador del programa “The Aprentice”, es porque insiste en que Barack Obama no nació en Estados Unidos. En todas y cada una de las entrevistas que concedió la semana pasada, Trump dijo que a pesar de que quisiera enfocar su retórica política en las necesidades del país, el tema sobre el verdadero lugar de nacimiento de don Barry es lo que no lo deja dormir. Y es que, según Trump, Obama se ha gastado dos millones de dólares en acciones para evitar mostrar su verdadera acta de nacimiento. “Mr. Aprentice” dice que el documento que ya ha enseñado públicamente no demuestra absolutamente nada. Asimismo, insiste en que Obama, o no tiene una acta de nacimiento, o si efectivamente tiene una emitida por el gobierno de Hawaii, ésta ha de tener información que no quiere o no le conviene compartir, como el hecho de que a lo mejor es musulmán, sugiere Trump. Por otro lado, el dueño de Miss América, de Miss Universo y de la mitad de los edificios en la Gran Manzana, no pierde la oportunidad de subrayar que poco antes de las elecciones de 2008, y ante las cámaras de televisión, la abuelita de Obama soltó la sopa, y efectivamente dijo que su nietecito había nacido en Kenya. Mire, honestamente creo que Trump está perdiendo el tiempo, por más que el tema sea muy jugoso y francamente sabroso. Sin embargo, en algo le doy la razón a don Donald: yo también sigo sin entender por qué razón la Casa Blanca no enseña la verdadera acta de nacimiento del presidente y entierra de una vez por todas el asunto. Algunos dicen, y con cierta razón, que a Obama es al que más le conviene que el escándalo del “actagate” siga dando de qué hablar, ya que distrae la atención de los verdaderos y serios problemas que enfrentan la nación y su administración. La verdad es que hoy en día parece que sólo Dios y Obama saben dónde nació Baracksito. De lo que el resto podemos estar seguros, sin embargo, es de que la contienda por la presidencia ya ha comenzado y que promete ser bastante entretenida. Porque ya verá, con la clase de trapitos que le sacarán al sol a Trump si decide lanzarse al ruedo, su peinado sería el menor de sus problemas. Email: saboreandolanotica@yahoo.com
|
|