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Me quitó el sombrero ante Barack Obama por responsabilizarse por la paliza que él mismo reconoció que le propinó el pueblo estadounidense el martes de la semana pasada. Pero que quede claro que haberse echado la culpa no da consuelo alguno a quienes en este preciso momento están haciendo cola en la fila de los desempleados, por más que a ésta se unan pronto seis senadores y los 60 y pico de representantes demócratas que fueron despedidos el día de las elecciones. Obama recibió su boleta de calificaciones por los primeros dos años de su administración y, como bien los apuntó EL HISPANO, lo reprobaron. Excusas y pretextos sobre por qué reprobó sobran. La más común y popular: “heredó de George W. Bush un país económicamente hundido”. Efectivamente Obama recibió tremendo paquete cortesía de Bush, pero si le dieron su “F” fue porque en los últimos dos años en lugar de sacar al país del bache económico en el que estaba cuando asumió el poder, le dio prioridad al asunto de la reforma sanitaria. Tuvieron que pasar dos años, y sufrir una “paliza electoral”, para que don Barack se diera cuenta de que el ciudadano común y corriente prefiere tener chamba y dinero para comer, y una casa que valga más de lo que se le debe al banco por ella, que una cobertura médica que, como pa’ acabarla de amolar, no entraría en efecto sino hasta 2014. Obama invirtió todo el capital político del que gozaba cuando llegó a la Casa Blanca en un asunto que en ese momento no era el que dejaba a la gente sin dormir. Vaya, francamente no era el más importante o preocupante. Otros defienden al presidente diciendo que ha sido el congreso quien no lo ha dejado hacer nada. ¡Pero, por favor! ¿Qué no el congreso le aprobó su Obamacare, obviamente incluso sin comprender por lo que estaba votando a favor? ¿Y qué no se salió con la suya cuando le aprobaron un paquete de estímulo económico de $800 mil millones de dólares dizque para impedir caer en otra gran depresión, o que el desempleo no superara el 8 por ciento? Así que decir que el poder legislativo ha sido un obstáculo, cuando don Barack logró la aprobación de estos dos multimillonarios proyectos, es un absurdo. Por otro lado, ahora que los republicanos recuperaron el control de la cámara baja, a ver si es cierto que pueden disminuir el gasto público, balancear la chequera del Tío Sam y empezar a engordar el cochinito de nuestros hijos. Un consejo sí les doy: callen a sus líderes. Porque anunciar, tan pronto cantaron victoria el 2 de noviembre, que la agenda política de la derecha será frenar la agenda izquierdista de Obama, y peor aún, impedir a toda costa su reelección en 2012, son fregaderas. Digo, trabajen aunque sea un ratito antes de comenzar con la chocante retórica de campaña. ¡Caramba!, faltan dos años para las próximas elecciones. Email: saboreandolanotica@yahoo.com
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