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Creo que comienza a manifestarse la falta de experiencia política de Barack Obama. De hecho, hay quienes también dicen, y por cierto dentro de las filas de su propio partido, que lo que le falta es valentía política por aquello de que no ha sido capaz de poner en marcha la reforma migratoria. Pero de eso ya nos ocuparemos a su debido tiempo. En esta ocasión, para subrayar su inexperiencia, que asimismo podría percibirse como falta de liderazgo, bastaría con analizar lo que hizo durante el pasado fin de semana largo: Don Barack se fue a pasar unos días a su casa de Chicago. Ahora bien, quizá usted se pregunte qué tiene de malo que el presidente y su familia se tomen unas cortas vacaciones, ¿no? La respuesta, sería nada de malo, si el país no estuviera atravesando por lo que miembros de su propia administración, y finalmente él mismo, han calificado como la peor catástrofe ecológica en la historia del país. Sin importarle que al final BP no pudo tapar la fuga de petróleo en el Golfo de México con el tan cacareado “Top Kill”, don Barack se fue a Chicago a descansar, jugar baloncesto con sus cuates y, por cierto, a conmemorar lo más lejos posible del Cementerio Arlington, en Washington, el Día de los Caídos. De las definiciones que encontré sobre liderazgo, la que más me llamó la atención fue la que dice ser el proceso de influir en otras personas y de incentivarlas para que trabajen en forma entusiasta por un objetivo común. Sabemos que Obama cumple los requisitos de la primera parte de la definición, Digo, vaya que influyó en otras personas el día de las elecciones presidenciales. Pero qué tal la segunda parte. Cómo puede incentivar a las miles de personas, que hasta el martes nos dijo están las 24 horas del día luchando por contener el derrame, para que trabajen en forma entusiasta por un objetivo común, cuando el esta de vacaciones. Y lo mismo podríamos decir de su decisión por salir de Washington durante el simbólico fin de semana de “Memorial Day”. El jueves de la semana pasada, por ejemplo, murió el soldado número mil en Afganistán. ¿No cree usted que lo mínimo que se merecía este soldado y todos los que han muerto desde el 20 de enero de 2009, es que el presidente presida la ceremonia en Arlington? Se que Obama no es el primer presidente que no asiste a este cementerio en el Día de los Caídos. De hecho por ahí escuché que el primero de los Bush jamás lo hizo. Pero el que algunos de sus antecesores hayan cometido lo que en mi opinión es una muestra de insensibilidad, ¿significará que él también deba hacerlo? Supongo que no, y sobre todo después de lo mucho que prometió que su gobierno sería diferente. Email: saboreandolanoticia@yahoo.com
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