Primero que nada senador Dave Schultheis, si gracias a un comercial de televisión existe la más mínima posibilidad de salvar aunque sea una sola vida humana, qué importa el idioma en el que el mensaje sea transmitido. Segundo, me gustaría saber si su oposición a un mensaje de televisión en español urgiendo a conductores hispano parlantes a que se abrochen el cinturón de seguridad sería la misma a un comercial de un negocio de su propiedad invitando a quienes hablamos español a consumir su producto o aprovechar de sus servicios.
Ahora qué, si lo que le preocupa es el gasto de $15,000 dólares que costó la producción del comercial, permítame decirle que para la otra usted podría recomendarle al Departamento de Transporte de Colorado los servicios de uno de tantos dizque productores de comerciales, o hasta los de una de estas nuevas escuelas de medios que, como un proyecto para sus estudiantes, quizá habrían producido el comercial completamente gratis.
Por otro lado, mi querido senador republicano por Colorado Springs, si lo que le preocupa es que con esto a la gente se le desaliente aún más a que aprenda inglés, ¡tranquilícese!, la gente está consciente de que hablándolo se abren puertas y de que es el pasaporte al éxito aun si el plan es regresar al país de origen y jamás volver a pisar territorio estadounidense. Todos sabemos que el inglés, sin ser el idioma oficial de este país, por cierto, sí es el idioma del dinero, de los negocios, de todo, pues.
Estoy consciente, por supuesto, de que hay gente que nunca lo podrá dominar por completo. Pero la razón no es porque prácticamente se pueda vivir ya en Estados Unidos hablando sólo español, sino por tratarse de personas mayores, por ejemplo.
Por último señor Schultheis, le ruego que no caiga en la idea errónea de que el inmigrante latino no acaba de integrarse a este país o de asimilar su cultura porque no habla inglés. El hablar español no es el obstáculo. El problema de la falta de integración o asimilación, como usted dice, es culpa de la prensa hispana y su afán por darle prioridad a lo que ocurre más allá del Río Bravo.
No sé si los medios en español crean que su labor es ser el puente entre inmigrantes hispanos y sus países de origen, o si lo que pasa es que simplemente
no se sienten capaces de competir con medios sajones si su cobertura se enfocara en lo que ocurre en nuestro entorno.
De lo que sí estoy seguro, sin embargo, es de que mientras se tenga la idea de que para los hispano parlantes en Estados Unidos son más relevantes las noticias de allá que las de aquí, integrarse, si es que llega a ocurrir, tardará mucho más tiempo de lo necesario y, a personas como usted, señor senador, se les continuará dando la razón aun estando completamente equivocados.